miércoles, 5 de octubre de 2011

TIPOLOGÍA TEXTUAL SEMANA 7

RESUMEN TEXTO NARRATIVO


EL TELEGRAMA
Autor: David Sánchez Juliano


Un monteriano Colombiano en busca de empleo se preparaba para una entrevista, le indican frente al entrevistador y le pregunta


-¿ Cuál fue su ultimo salario?
- Salario mínimo- responde el monetario
- Pues me alegra informarle que si usted es contratado por nosotros, su salario será de USD $10.000 por mes.
-¿jura?
-¡Por supuesto! y dígame, ¿qué carro tiene usted?
-La verdad es que yo tengo un carrito para vendé raspao' en la calle, y una carretilla pá transportar escombros...
-Entonces sepa que si usted trabaja con nosotros, inmediatamente, le daremos un BMW convertible ultimo modelo, y un Audi A6 para uso de su esposa, ambos 0 km
- ¿jura?
- ¡ Sí señor!. ¿Usted viaja con frecuencia al exterior?
- Bueno compa,... lo más lejos que yo viajé, fue a Moñito, a visitar unos parientes.
- Pues si usted trabaja aqui, viajara por lo menos 10 veces por año, con agendas entre París, Londres, Roma, Mónaco, New York, Moscú... entre otros países.
- ¿jura?
- Es como le digo señor... y le digo más: ¡El empleo es casi suyo! no puedo confirmarle 100% ahora, porque tengo que cumplir un requisito de informarle antes a mi Gerente, ¡pero está casi garantizado!
"Si hasta mañana viernes, a las 12:00 de la noche, usted no ha recibido un telegrama de nuestra empresa cancelando todo el proceso, significa que puede ¡venir a trabajar el lunes a las 8:00 de la mañana...!
"Ahora era sólo esperar hasta la medianoche del viernes, y rezar para que no apareciera ningún maldito telegrama.
"AL día siguiente todo era optimismo... no podía haber existido un viernes más feliz que aquel. El monteriano reunió a toda la familia y a todo e barrio y les contó las buenas nuevas.
La fiesta paro en 1 segundo... la banda se silenció al unísono... el primo del monteriano se atragantó con un trozo de yuca... un borracho eructó... un perro comenzó a aullar...
-¡pobrecito el corroncho...!, era a frase que a multitud murmuraba.
La mujer del monteriano se desmayó cuando a moto del correo paró frente a su casa, y preguntó:
- ¿Señor Lawandio Barguil De la hoz?
- Si, sí... si se... si señor... soy... soy yo...
La multitud no resistió más. Un Oooohhhh apesadumbrado se escucho en todos los alrededores.
- ¡Telegrama para usted!
El monteriano comenzó a leer el telegrama. A medida que lo hacia, su rostro cambiaba de expresión y fue quedando muy muy serio.
Entonces... una sonrisa comenzó a dibujarse lentamente en el rostro del monteriano. En ese momento comenzó a saltar, a aullar de felicidad, brincando como un niño, abrazándose con los que estaban a su lado en la mayor demostración de feicidad ya vista mientras gritaba eufórico:
-Menos mal hijueputa... ¡Se murió mi mamá....! Hijueputa... ¡Se murioooooó! ¡NO JODA!
y siguió el festejo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario